Estaba cansada de gastar en pilas alcalinas para los juguetes tradicionales de mis hijos que se acaban en un día. Este spinner volador se recarga directo a la corriente y la batería dura lo necesario para una sesión intensa de juego. Llegó rápido, el empaque estaba perfecto y la atención al cliente fue excelente.
El estrés del trabajo no me dejaba conectar con mis hijos al llegar a casa por las noches. Ahora nos tomamos diez minutos en la sala para jugar con el orbe volador y es nuestro momento favorito del día. Es increíble cómo un aparato tan pequeño y liviano puede divertir tanto a grandes como a chicos.
Tenía dudas de si un niño de seis años iba a poder usarlo sin frustrarse por lo complejo del manejo. El sistema de inicio es tan sencillo como agitarlo para que encienda y voltearlo para detenerlo. Mi hijo menor lo domina perfectamente y se siente como un mago controlándolo en el aire.
Compré dos de estas esferas voladoras para mis gemelos de 10 años y ha sido la mejor inversión del año. Les ayuda muchísimo con su coordinación ojo-mano mientras intentan dominar los giros dinámicos y pasársela de un lado a otro. Pasaron de estar pegados a los videojuegos a estar activos toda la tarde.
Buscaba entretenimiento para mis niños en los días lluviosos donde no podemos salir al parque. Lo mejor de este mini dron es que no requiere un control remoto ni un espacio gigante para volar de forma mágica. Flota perfectamente en espacios pequeños y responde muy bien a los movimientos de las manos.